jueves, 3 de marzo de 2016

Me encuentro apoyada en el puerto, mirando el atardecer. No hay barcos en el horizonte, pero si gaviotas volando a mi alrededor.
Observo el momento mágico en el que empieza la noche, esperando que vengas corriendo hacia mi para no marcharte jamás.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Esquelas